Safety Care

Mouse, teclado y mano: Relación complicada

Existen innumerables alternativas para la posición mouse, teclado y mano. Lamentablemente muchas de ellas generan dolores, malas posturas y lesiones musculoesqueleticas. 

Pocas veces en los puestos administrativos (llamamos así al puesto de trabajo frente a la computadora, no necesariamente alguien que realiza tareas administrativas. Puede ser desde alguien que trabajen en marketing a un asistente de dirección, cualquier persona que pase horas frente a la computadora y utilizando el teclado y mouse) se analiza la correcta utilización de las herramientas de trabajo. Esta postura se menosprecia por no paracer peligrosa, sin embargo puede incidir notablemente en el deterioro de nuestra calidad de vida. 

No es intención de este post reemplazar la consulta con un profesional (¡de hecho la recomendamos enfáticamente!), pero si dar una idea general de cuántas posturas pueden generarnos dolores, lesiones y molestias en el corto y mediano plazo, y de la importancia de diseñar los puestos de trabajo a consciencia y acompañados por un profesional.

Posturas viciadas

Postura correcta

La almohadilla del mouse pad que busca aliviar la tensión en la muñeca hay que usarla en la zona muscular de la misma. Sino se sabe cómo hacerlo es mejor no utilizar la almohadilla.
Nunca en mis años analizando puestos de trabajo vi alguien que la use correctamente.

Mano en garra

Vemos como se fuerza la posición de los dedos, ejerciendo mayor presión sobre la parte superior de la mano.

Manos en abanico

Esta postura disminuye la velocidad de tipeo a la vez que puede generar dolores y tensión en la muñeca y brazo.

Dedos en alerta

Como si no nos pudiéramos relajar ni por un centímetro en el cuerpo los dedos en alerta generan dolores puntuales y aumentan la presión sobre los nervios de la mano.

Estas son solamente 4 posturas que pueden perjudicar la producción y bienestar de los colaboradores. Vale la pena realizar análisis periódicos que nos permitan evaluar no solamente el diseño del puesto sino también cómo la persona está ejecutando la tarea. Muchas veces hay que re-educar la postura, y es solamente con constancia y seguimiento que estos malos hábitos pueden modificarse.

 

Lic. Carolina Juarez | Terapia Ocupacional + Ergonomía